Un ritual de intención es un acto único. Es un gesto consciente que abre un espacio sagrado donde la energía se alinea con lo que deseamos manifestar. Debemos tener cuidado de que no se convierta en un acto vacío ni una repetición mecánica, no funciona así. Debemos estar presentes y conscientes de nuestra intención y nuestra energía.
No se trata de seguir la corriente, sino de detenerse, respirar y elegir con claridad qué queremos sembrar. Cada vela encendida, cada palabra pronunciada, cada símbolo trazado es una semilla que colocamos en el terreno fértil del universo, que crecerá en esta Tierra.
El ritual de intención nos recuerda que somos parte de un ciclo mayor, que la sabiduría eterna y la naturaleza nos enseñan a fluir y a confiar. Es un acto de autenticidad: llevar “nuestro propio salmón en la cabeza”, no como carga absurda, sino como emblema de sabiduría que nada, aún contra la corriente, para cumplir su propósito.
Te comparto un ritual que practico hace años, y que me enseño una amorosa Maestra de Meditación. Es genial para cuando tu energía está dispersa y vos estás en estado de confusión. Muy oportuno para ayudarte a habitar la gratitud de percibir el ahora.
Ritual
Aclaración 1: Cuando hablamos de Intención hablamos de un deseo puesto en acción, no de ganas de qué tenemos o de con que humor o ánimo estamos.
1- Tomate unos minutos para vos, en un ambiente y espacio que disfrutes. Podes hacerte un té (amo el té) o simplemente estar cómoda y tranquila. Pensá que queres intencionar, primero pensalo en calma y dale orden en tu Ser.
2- Con tu intención en claro, elegí un papel, pequeño si es posible, y escribila. Esta tarea es lo más desafiante del ritual, porque vas a pensar en deseos, anhelos, ganas, proyectos, ilusiones, sueños… pero no… debes escribir tu intención. Te doy mi secreto, a mi me resulta transformar cualquiera de los anteriores en una acción en tiempo presente…simple.
Ejemplo: el deseo ¨Quiero que mi masterclass sea útil a las personas¨ se transforma en la intención ¨Brindo mi masterclass y los asistentes reciben lo que necesitan para su bien¨.
3- Dobla el papel, si es en forma de un triángulo mejor, y guardalo donde luego puedas recordar. Puede ser un libro, una maceta, en lugar en la tierra de tu jardín. Es importante para el paso 5.
4- Cuando ya está guardado, decí tus palabras rituales, un ejemplo: ¨querido universo agradezco este momento, te entrego esta intención y confío que en que se desarrolle para un bien mayor¨ – no es mi frase jaja, por si acaso lo pensaste, es un ejemplo. Vos debes tener una propia que mantenga el contexto.
5- Desde ese momento, cada vez que venga a tu mente esa intención/deseo en acción, respirá y recordá donde está guardado y enviá luz, amor y confianza.
Importante: este ritual nos enseña que los deseos no se cumplen, se trabaja conscientemente para que se materialicen y, que sólo sucede si es para un bien mayor.
Aclaración 2: No intencionemos cosas vanas, porque esas suceden solas y ni registro tenemos. No intencionemos pensando sólo en el propio bien, porque si se manifiesta la intención será breve o costosa.
Que el Sol siempre ilumine tu vida.
Gaby


