Las tres plantas de hoy son, además de profundamente aromáticas y hermosas para cultivar, portales hacia la purificación. En Casa Acebo creemos que el jardín es nuestro primer botiquín y nuestro templo. Aquí te cuento cómo aprovechar al máximo el Romero, la Menta y el Orégano.
Las Tres Guardianas
1. Romero (La planta de la Juventud)
- Magia: Actúa como un escudo energético de protección.
- En el Jardín: Necesita espacios muy aireados y suelo enriquecido (un truco: sumá un poco de pinocha y piedras en la base). En verano agradece riego diario, pero en invierno descansá: con una vez por semana está bien.
- Salud: Es un analgésico natural. Si tenés un dolor por golpe o molestia ósea, macerá sus hojas en un mortero y aplicalas directamente sobre la piel.
2. Menta (Cuidado Amoroso)
- Magia: Su vibración es de purificación suave y claridad.
- Salud: Más allá de su frescura, es anticolinérgica. Una infusión de menta después de comer ayuda a evitar gases y pesadez.
3. Orégano (Limpieza Profunda)
- Magia: Es el gran barrendero de energías densas.
- Salud: Ideal para dolores reumáticos u óseos. Tip de abuela: Macerá las hojas en el mortero, dejalas reposar en alcohol de farmacia y usá ese preparado para frotar la zona afectada.
Rituales con “Pinta de Hechizo”
Si sentís que la energía de tu casa está estancada o que al llegar te sentís cansada sin razón, es momento de una limpieza. Te propongo dos formas de usar este “ramito protector”:
Opción 1: Para tus espacios (Limpieza de ambientes)
El mejor día para hacerlo es el viernes, aprovechando la regencia de Venus.
Necesitás:
- Ramas frescas de Menta, Orégano y Romero.
- Cinta o cordón blanco.
- 1 litro de agua con 3 cucharadas de sal (gruesa o marina).
Paso a paso:
- Atá las tres ramas con el cordón formando un ramillete.
- Sumergí el ramito en la salmuera.
- Recorré tu casa salpicando el agua con el ramito, visualizando cómo la luz entra en cada rincón.
Opción 2: Para tu propia energía (Baño de descarga)
- Colocá el mismo ramito en la bañera o en un cuenco con agua tibia.
- Agregá tres pizcas pequeñas de sal.
- Cuidado: Si mojás tu pelo, enjuagalo con abundante agua después, ya que la sal puede resecarlo.
La Intención es la Clave
Mientras esparcís el agua o tomás tu baño, repetí 3, 5 o 7 veces una oración de luz, un mantra o simplemente una frase que te dé paz. Lo importante es que nazca de tu intención. Y como siempre: da las gracias antes de empezar y al terminar.
Espero que esta nota te inspire a sacar la palita, ponerte los guantes y encontrarte con esa “bruja verde” que todas llevamos dentro.
¿Querés ver las fichas detalladas de cada planta? Te espero en mi Instagram @casaacebo para seguir conectando con la tierra.
Que tu siembra siempre sea fértil.
Gaby


