-¨Mamá mirá que lindo mi dibujo por Pascuas!¨ Ayer mi hija de 8 años me mostraba una hojita de papel tamaño A5 con la impresión de un vitreaux. El diseño tenía un árbol central, algunos conejos en el piso del bosque recogiendo frutos y huevos colgados del árbol. Era su trabajo de Arte por las Pascuas en el cole. Ella eligió pintarlo con el fondo en violetas y azules y naranjas (amanecer de otoño), el árbol color roble oscuro, los huevos en pasteles y los conejos rosaditos y naturales.
Cuando le pregunté que le dijo su profe, me dijo que le preguntó que celebraba ella en Pascuas y mi niña le dijo ¨Agradecemos lo que cosechamos por que así sabemos que vamos a tener comida después¨ Lo escribo y me da piel de gallina, mi nena… la misma con al que pasamos tardes de arte y que con su hermano me pide que cada Pascuas armemos el mapa de encontrar los tesoros ¨aunque ya seamos grandes má!¨, hablando con su profe con naturalidad sobre lo que para mi es la naturaleza de la vida. Amor y agradecimiento en este momento por esta experiencia, porque es verdad lo que dicen… los niños no aprenden con lo que ¨les decimos¨ sino con lo que ¨les mostramos¨.
Justo había comenzado una nota por este momento del año, el portal más fuerte del año por que es el portal de entrada al casa del bosque… de la que saldremos en primavera. Luego de esta expresión de arte de mi brujita, la nota sobre las Pascuas se convirtió en dos notas, esta la primera habla del origen de Mabón… y porque lo celebramos cambiado con sus fechas originales.
Me gusta celebrar, sobre todo si puedo conectar con el motivo real de cada celebración.
Mabon, el Equinoccio de Otoño. Esta no es solo una fecha en el calendario; es un puente entre mundos, una festividad que heredamos de la inmigración europea y que se origina hace más de 4000 años de sabiduría ancestral celta y vikinga.
La Balanza de Libra: El Equilibrio Sagrado
Para las culturas que dieron origen a esta tradición, Mabon ocurría exactamente cuando el Sol entraba en Libra. La elección de este signo no es casual: la Balanza es el único símbolo inanimado del zodiaco y representa el Equilibrio Perfecto.
En este momento, el día y la noche duran lo mismo. Los druidas y antiguos sabios utilizaban esta energía para:
- Pesar la Cosecha: Así como se pesaba el grano, se “pesaban” las acciones e intenciones del año. Era un tiempo de justicia y discernimiento: ¿Qué frutos son dignos de guardarse para el invierno y qué debe entregarse a la tierra como abono?
- La Abundancia de Venus: Al estar regido por Venus, Libra traía la belleza de los dorados y la necesidad de compartir. Mabon era, ante todo, un banquete comunitario para saldar deudas y fortalecer vínculos antes del retiro invernal.
El Misterio de los Tres Días: Mabon ap Modron y el Eco en Culturas Ancestrales
Dentro de esta cosmogonía encontramos al protagonista: Mabon ap Modron (el “Gran Hijo de la Gran Madre”). El mito cuenta que fue arrebatado de su madre a los tres días de vida y llevado al “Otro Mundo”, un espacio de oscuridad y gestación.
Aquí surge una sincronicidad asombrosa que atraviesa la historia de la humanidad:
- Mabon y Cristo: Mabon desaparece por tres días; Jesús resucita al tercer día. Es fascinante notar que, aunque la profecía judía original no hablaba de un Mesías que moría y resucitaba, esta idea ya latía en el inconsciente colectivo.
- La Herencia de las Religiones de Misterio: Roma, al expandirse, integró narrativas de civilizaciones mucho más antiguas. El ciclo de los “tres días de oscuridad” ya aparecía en el mito de Osiris en Egipto, en el de Dioniso en Grecia, en Atis en Frigia y en Tammuz en Mesopotamia. Todos ellos eran “Dioses de la Vegetación” que debían descender a la profundidad de la tierra (la muerte/el otoño) para luego volver con la luz (la resurrección/la primavera).
La Fusión Cultural: Al adoptar este ciclo para la figura de Cristo, la Iglesia logró que el mensaje resonara con los pueblos celtas y nórdicos, quienes ya entendían —a través de Mabon— que nada nace sin antes pasar por el silencio de la tierra.
La Segunda Cosecha: El Fruto de la Sabiduría
Mabon es, por excelencia, el Festival de la Segunda Cosecha. Mientras que en la primera (Lughnasadh) recogíamos el grano, ahora cosechamos los frutos de los árboles y las vides: las manzanas y las uvas.
- La Manzana Mística: Para los celtas, la manzana era el símbolo de la inmortalidad. Si la cortas de forma transversal, descubrirás una estrella de cinco puntas (pentalfa), el símbolo de los cinco elementos y la protección de la naturaleza. Cosechar manzanas en Mabon es recolectar la sabiduría que el Sol nos regaló durante todo el verano. Es el momento de mayor abundancia y generosidad de la Gran Madre antes del descanso.
El Giro del Hemisferio Sur: El Otoño en Aries
A diferencia de Europa, nosotros vivimos esta festividad heredada bajo un cielo distinto. Aquí, el otoño llega con la entrada del Sol en Aries. Esto crea una paradoja mística fascinante:
- La Herencia (Libra): Conservamos el sentido del equilibrio, el pesaje de nuestra alma y el agradecimiento por lo cosechado.
- La Realidad (Aries): Recibimos el impulso del “Guerrero”, el fuego y el inicio del año astrológico. Esa energía del Primer Fuego que nos impulsa a Ser y Hacer.
En el Sur, Mabon se convierte en un acto de valentía. Usamos la fuerza de Aries no para conquistar el afuera, sino para tener el coraje de revisar, elegir y soltar. Es la energía del inicio puesta al servicio del cierre. Mientras el norte brota, nosotros usamos nuestro fuego interno para iluminar el camino hacia la “cueva” de Mabon, confiando en que este retiro es la semilla de nuestra futura resurrección.
Quizás, en su gran sabiduría El Gran Padre (Cosmos) y La Gran Madre (La Tierra) decidieron darnos la oportunidad de que, al mismo tiempo, nuestro planeta viva los extremos del ciclo de vida al mismo tiempo, para darnos la continuidad infinita de energía vital. Quizás podamos reparar en esto para aprender el password de acceso al portal y la llave del locker de herramientas que seguro está al ingreso y aún no recordamos donde buscar.
Que tus frutos sean frescos y tus semillas sanas.
Gaby


