Hay momentos en el año donde el cielo y la tierra se ponen de acuerdo para abrir una puerta. No es una fecha en el calendario, es una frecuencia en el aire. Hoy, quiero invitarte a mirar las Pascuas con ojos nuevos: no solo como una tradición heredada, sino como un portal energético que late al ritmo de la naturaleza y de nuestra propia historia como humanidad.
El Equilibrio del Cielo
Todo comienza con el Equinoccio. Ese punto de equilibrio absoluto donde el Sol se sitúa sobre el ecuador y nos regala una “noche igual” al día. Mientras en el Norte la vida estalla en flores, aquí en el Sur, el portal nos recibe con el abrazo del Otoño invitándonos a frenar un poco, y limpiarnos mucho.
Es una invitación sagrada: para que algo inicie, primero algo debe terminar. Como los árboles que sueltan sus hojas para conservar su energía vital, nosotros en el sur de la Tierra estamos llamados a soltar lo que ya no nutre nuestra alma.
Las Raíces del Ritmo
Mucho antes de las instituciones, nuestros ancestros ya sabían esto y digo Sabía con el sentido acuariano de Saber que hay que hacer y cómo hacerlo, sin dudas ni parcialidades sabien que eso que hacemos es para un bien mayor. Los pueblos sajones hablaban del “Lencten”, un tiempo de limpieza profunda. No era un sacrificio impuesto, era un ayuno biológico natural: al final del invierno, el cuerpo necesitaba purificarse de ¨la energía no usada y acumulada¨y las grasas pesadas, consumiendo solo los primeros brotes amargos de la tierra.
Incluso la fecha de la Pascua —que cambia cada año— guarda un secreto pagano y celta: se celebra siempre el primer domingo después de la primera Luna Llena tras el equinoccio. Es un cálculo místico que la Iglesia adoptó en el Concilio de Nicea, reconociendo, quizás sin quererlo, que la magia de la resurrección está unida a los ciclos de la Luna y el Sol.
La Unión Sagrada: Jesús y Magdalena
En este párrafo me apoyo en lo que he ido aprendiendo tomando cursos y siguiendo a Sagrada Sophia, entendemos que este tiempo no trata solo de un hombre en una cruz, sino de una Unión Sagrada .La elevación de la conciencia humana fue un trabajo en pareja: de Jesús y María Magdalena.
Él, el aspecto solar y activo; Ella, la Sophia, el aspecto lunar y la sabiduría primordial. El Concilio de Nicea intentó silenciar el papel de Magdalena como la “Apóstol de los Apóstoles”, pero el portal de hoy nos invita a recuperar esa dualidad. La verdadera “Cristificación” es integrar nuestro masculino y femenino para que el Ser Consciente pueda, finalmente, renacer.
Ritual Acebo: Habitar el Silencio
En este otoño, te propongo transformar la “Cuaresma” en un espacio de Magia Verde y presencia:
- Limpia tu Templo: Así como los antiguos limpiaban el hollín de sus chimeneas, limpia tu hogar con sahumos de resinas naturales. Deja que el humo se lleve lo viejo.
- Baños de Purificación: Usa sales y hierbas amargas para asistir a tu cuerpo en este “ayuno” energético.
- El Retiro del Otoño: Aprovecha el acortamiento de los días para entrar en tu propio silencio. ¿Qué parte de ti está lista para caer como una hoja seca? ¿Qué semilla interna estás protegiendo para el próximo ciclo?
La Pascua es el paso (Pessach). Es cruzar el umbral de lo que fuimos hacia lo que estamos destinados a ser.
Hoy la nota es más bien científica e histórica, pero por sobre todo tiene la intención de abrir espacios para preguntas como se abre el portal para el cuidado y renovación de la energía.
Tip brujeril importante: como este portal es tan potente, no brujees … nada nada…. Los ritualitos que te propongo deben ser previos al Jueves y posteriores al Domingo… yo se porqué te lo digo. Ojo de bruja no se equivoca.
Que este portal te encuentre despierta, en equilibrio y agradecida por el nuevo ciclo que inicia.
Gaby


